Efluvio: por qué se cae más el pelo en septiembre
Escrito por el equipo editorial de Oneskin-MED · Pendiente de revisión médica por la Dra. Lidia Maroñas · Septiembre 2026
Todos los años pasa lo mismo: en septiembre el pelo se cae más. Tiene nombre —efluvio telógeno estacional— y, aunque asusta, casi siempre es temporal.
Por qué ocurre justo ahora
El calor, el estrés del verano y los cambios hormonales estacionales empujan a más folículos de la cuenta a entrar en fase de reposo (telógeno) al mismo tiempo. Unos meses después —normalmente en septiembre— esos pelos se caen todos juntos, y se nota mucho más que una caída habitual.
El ciclo capilar tiene un desfase natural: lo que le pasa al folículo en junio o julio se traduce en caída visible dos o tres meses después. Por eso el pico de caída de septiembre en realidad responde a lo que ha vivido el pelo durante el verano.
Qué es normal y qué no
Perder más pelo de lo habitual durante 2-3 meses en otoño es frecuente y esperable. Lo que no es normal es que la caída se prolongue más allá de ese periodo, o que notes menos densidad general en el cuero cabelludo.
Una forma sencilla de diferenciarlo: en el efluvio estacional el pelo se cae, pero vuelve a crecer detrás, así que la densidad se mantiene a medio plazo. Si ves que las zonas se quedan más pobladas de lo habitual, o el pelo nuevo tarda en aparecer, merece la pena revisarlo.
Cuándo pedir valoración
Si el efluvio se alarga más de tres meses, o ves una pérdida de densidad que no se recupera, conviene una valoración capilar para descartar otras causas y, si hace falta, empezar un tratamiento.
Qué puedes encontrar en Oneskin-MED
En nuestra unidad de Tricología y Salud Capilar valoramos el cuero cabelludo para confirmar si se trata de un efluvio estacional o de otra causa, y diseñamos el tratamiento adecuado en cada caso.
Habitualmente entre 2 y 3 meses; pasado ese periodo, la caída debería volver a sus niveles normales de forma progresiva.
El efluvio telógeno estacional en sí no es hereditario, aunque una predisposición genética a la caída de pelo (alopecia androgenética) puede hacer que se note más en algunas personas.
En la mayoría de los casos se resuelve solo con el tiempo. Un tratamiento tiene sentido cuando la caída se prolonga, es muy intensa o no se recupera la densidad esperada.
El efluvio afecta de forma difusa a todo el cuero cabelludo y es temporal; la alopecia suele seguir un patrón más localizado y progresivo. Ante la duda, una valoración capilar lo aclara con seguridad.