Polinucleótidos: qué son los polinucleótidos, cómo actúan y qué dice la evidencia científica
Escrito por el equipo médico de Oneskin-MED · Dra. Lidia Maroñas (Dermatóloga, nº colegiada 282866861) · Última actualización: 15 de septiembre de 2026
Pocos tratamientos de bioestimulación cutánea cuentan con un recorrido científico tan largo y, a la vez, tan desconocido para el público general como los polinucleótidos. Mientras el ácido hialurónico se ha convertido en un término cotidiano, los polinucleótidos siguen siendo, para muchos pacientes, una novedad. Conviene explicar qué son exactamente y qué evidencia respalda su uso.
¿Qué son los polinucleótidos?
Los polinucleótidos (PN) son fragmentos de ácido desoxirribonucleico (ADN) de cadena larga, de origen no humano —habitualmente extraídos de gónadas de salmón o trucha—, sometidos a un proceso de purificación biotecnológica que elimina proteínas y otros componentes capaces de generar una respuesta inmunogénica. El resultado es una molécula biocompatible, formulada en una matriz de hidrogel para su administración mediante microinyecciones en la dermis.
Es importante diferenciar los polinucleótidos (PN) de los polidesoxirribonucleótidos (PDRN), una variante de cadena más corta obtenida mediante un proceso de despolimerización adicional, con propiedades farmacológicas relacionadas pero no idénticas. Ambos comparten un mecanismo de acción común, ampliamente estudiado en la literatura científica desde hace más de dos décadas, inicialmente en el ámbito de la cicatrización de heridas y, más recientemente, en dermatología estética.
Mecanismo de acción: el receptor de adenosina A2A
El mecanismo mejor caracterizado de los polinucleótidos y del PDRN implica su interacción con el receptor de adenosina A2A, presente en fibroblastos, queratinocitos y células del sistema inmune cutáneo. La activación de este receptor desencadena varios efectos biológicos relevantes:
- Efecto antiinflamatorio: reducción de la liberación de citoquinas proinflamatorias, lo que favorece un entorno tisular propicio para la reparación.
- Estímulo de la angiogénesis: mejora de la microcirculación local, relevante en zonas con vascularización comprometida, como el contorno de ojos.
- Activación de fibroblastos: incremento de la síntesis de colágeno tipo I, elastina y ácido hialurónico endógeno.
- Efecto trófico e hidratante: los fragmentos de ADN actúan como una matriz higroscópica capaz de retener agua, aumentando la hidratación tisular de forma directa, independientemente de su efecto biológico sobre los fibroblastos.
Este mecanismo dual —bioestimulación celular más efecto higroscópico inmediato— explica por qué los polinucleótidos generan tanto una mejora de hidratación a corto plazo como una mejora estructural progresiva a medio plazo.
Diferencia mecanística con el ácido hialurónico reticulado
Desde el punto de vista farmacológico, la diferencia entre polinucleótidos y ácido hialurónico reticulado (utilizado en los rellenos dérmicos) es fundamental y no debe simplificarse como una cuestión de marca o de moda:
- El ácido hialurónico reticulado actúa por un mecanismo puramente físico-mecánico: ocupa espacio en el tejido y retiene agua por su estructura molecular, generando volumen de forma inmediata.
- Los polinucleótidos actúan por un mecanismo biológico-regenerativo: no ocupan espacio de forma relevante, sino que modifican la actividad celular del tejido circundante, con un efecto que se desarrolla en semanas, no en minutos.
Esta diferencia mecanística es la base científica de su indicación clínica diferenciada: volumen frente a calidad tisular.
Evidencia clínica disponible
La literatura científica sobre PN/PDRN incluye estudios de mecanismo de acción, modelos preclínicos y un número creciente de ensayos clínicos en humanos, especialmente en:
- Cicatrización de heridas y úlceras cutáneas, el ámbito donde el PDRN cuenta con mayor recorrido de uso médico.
- Regeneración cutánea facial, con estudios que evalúan parámetros como el grosor dérmico, la elasticidad cutánea (medida por cutometría) y la hidratación, mostrando mejoras estadísticamente significativas tras ciclos de tratamiento de varias sesiones.
- Tratamiento del contorno periocular, un área de creciente interés debido a la especial finura de la piel y a la dificultad de tratarla con técnicas de volumen convencionales.
Como ocurre con otros bioestimuladores relativamente recientes en su uso estético, el volumen de ensayos clínicos aleatorizados de gran tamaño sigue siendo menor que el disponible para tratamientos más establecidos como el ácido hialurónico, aunque la consistencia de los mecanismos descritos y los resultados clínicos observados respaldan su uso dentro de una indicación médica adecuada.
Marco regulatorio
En la Unión Europea, los productos de polinucleótidos para uso estético se comercializan habitualmente bajo la clasificación de producto sanitario (de acuerdo con el Reglamento UE 2017/745), lo que exige marcado CE, evaluación de seguridad y trazabilidad del producto utilizado en cada paciente. Esta clasificación es distinta de la de los exosomas de uso cosmético, que no son inyectables, y debe ser tenida en cuenta a la hora de informar al paciente sobre qué tipo de producto se le está administrando.
Aplicación clínica en Oneskin-MED
En la práctica clínica, los polinucleótidos se indican tras una valoración dermatológica que determine si el problema de la piel es de calidad tisular (finura, deshidratación, pérdida de elasticidad) y no de volumen. El protocolo habitual contempla un ciclo de 3-4 sesiones de microinyección, espaciadas entre 2 y 3 semanas, con un plan de mantenimiento posterior ajustado a la respuesta individual.
Conclusión
Los polinucleótidos representan una categoría terapéutica con un mecanismo de acción bien definido y un cuerpo de evidencia en crecimiento, claramente diferenciada de los rellenos dérmicos tradicionales. Su correcta indicación —no como sustituto del ácido hialurónico, sino como herramienta complementaria centrada en la calidad biológica de la piel— es la clave para obtener resultados clínicamente relevantes y mantener la rigurosidad científica frente a una tendencia que, en el mercado estético, a menudo se presenta de forma simplificada.
El PDRN es una variante de cadena más corta, obtenida por despolimerización adicional, con propiedades relacionadas pero no idénticas a las de los polinucleótidos.
Sí, en la Unión Europea se comercializan bajo el Reglamento UE 2017/745, con marcado CE y trazabilidad del producto utilizado en cada paciente.